El iPad recibe el audio de tu consola o interfaz por USB y lo reparte a los celulares. Tú eres el único que puede hablar.
Conecta el cable USB de tu consola o interfaz al iPad y elige la entrada que diga "USB Audio" o el nombre de tu tarjeta.
Esperando…
Mientras hablas, la consola baja un poco para que tu voz se entienda (“uno, dos, tres, cuatro…”).